Aparte de tratar de mantenerse en forma, es muy importante hacer algo de ejercicio que le permita distanciarse un poco de las presiones del trabajo.

Los desafíos de ser emprendedor pueden ser físicamente abrumadores. Largas horas laborales, el estrés y los constantes viajes de negocios pueden cobrar eventualmente un precio en términos de salud, a menos que se tomen medidas para recuperar un equilibrio entre su vida personal y su trabajo. Para un emprendedor o un ejecutivo jefe al mando de una compañía en crecimiento, mantenerse en forma y tomar descansos es una necesidad: hay que planear para mantenerse en forma y sano, en la misma forma en que planea su carrera profesional.

Esto lo ayudará a mantener una perspectiva amplia sobre cualquier problema al que se enfrente su compañía y, en última instancia, para tomar mejores decisiones en su trabajo.

Acabo de regresar de una agotadora gira en la que visité cinco países en menos de un mes.

Empezó con una semana memorable en Nueva Zelanda, después viajé a Chile, Brasil y al Reino Unido, para terminar en India. Y siempre he viajado con frecuencia desde que fundamos Virgin.

En un principio estaba ayudando a convertir Virgin Records en un negocio mundial de música; ahora, con nuestro nuevo desarrollo corporativo enfocado en los mercados emergentes, y con muchas de nuestras iniciativas filantrópicas de Virgin Unite basadas en África y Asia, es muy poco probable que pueda reducir el ritmo y la extensión de mis viajes de negocios. Mantenerse alerta y ser eficiente en tan agotadores viajes requiere de preparación.

Para mí, empero, estar en forma es un pasatiempo. En mi época escolar era un dedicado deportista hasta que una lesión en la rodilla puso fin a mis esperanzas de triunfar como profesional. Impedido de continuar buscando el éxito en ese terreno me dediqué de lleno a mi carrera profesional incipiente y fundé la revista Student.

Mi pasión por los deportes no desapareció y he seguido practicando tenis, esquí, navegación a vela y, más recientemente, surfear con vela.

Trato de incluir al menos una sesión de ejercicio cada día, y a veces dos, si se presenta la oportunidad. Nuestro hogar en la isla Necker, en las Islas Vírgenes Británicas, es un excelente lugar para mantenerme al día con mis sesiones de natación.

Casi todas las mañanas que estoy allí me aseguro de una jornada de nado alrededor de la isla, unos cinco kilómetros. Es la mejor forma que conozco de aclarar mis pensamientos (¡a veces de los excesos de la noche anterior!) y quedar listo para lo que traiga el día.

Localizada al final del archipiélago, Necker es también un gran lugar para navegar y surfear con vela. Después de un largo día de atender la correspondencia o contestar llamadas telefónicas, no hay nada mejor que practicar el surfeo. Pronto me siento renovado y listo para otras cosas.

Aparte de tratar de mantenerse en forma, es muy importante hacer algo que le permita distanciarse un poco de las presiones del trabajo. Muchas personas que están enfrentadas a las presiones cada vez mayores del mundo empresarial moderno, global y siempre presente, tratan de encontrar la forma de apartarse del trabajo.

Al enfocarse en algo diferente –en mi caso, en los deportes– se obtienen perspectivas sobre otras áreas de su vida, y esto le ayuda a lograr ese elusivo equilibrio entre la vida personal y el trabajo.

Muchos de mis pasatiempos también son compartidos por mi familia, lo que ha ayudado bastante.

No hay forma mejor de olvidarse de las tensiones de una empresa que no está funcionando como debiera o la frustración de no haber logrado un negocio que surfear con vela acompañado por los hijos o ir con ellos en un largo recorrido en esquíes por las montañas.

Durante los periodos de viaje es necesario planear su ejercicio. En abril de 2010, cuando me inscribí en la Maratón de Londres para coincidir con el patrocinio de Virgin para esa carrera, enfrenté el reto de tratar de acomodar el programa intensivo de preparación en mi ya de por sí ocupada agenda de conferencias y viajes. Junto con mi entrenador, estudié las carreras de entrenamiento que necesitaba hacer y las comparé con mis destinos para tratar de ajustarlas.

Fue muy divertido. Mientras viajaba alrededor del mundo me encontré corriendo en los parques de Sídney, por la playa en Barcelona y a través de la maleza en nuestra reserva privada de Caza Ulusaba en Sudáfrica.

Afortunadamente, mis hijos Holly y Sam también decidieron participar en la carrera junto con un grupo de amigos, por lo que frecuentemente entrenábamos todos en nuestras reuniones familiares. Esto ayudó a mantener cierta rivalidad amistosa en la competición y centrados en el reto que nos esperaba.

El día de la carrera, todos terminamos la maratón con un buen tiempo, y junto con sus 32 compañeros de equipo, Holly y Sam ayudaron a establecer un récord mundial del mayor número de participantes (¡34!) que terminan la carrera atados juntos.

Ocasionalmente las cosas no funcionan de acuerdo con los planes. El mismo año, nosotros tres tratamos de surfear a lo largo del Canal de la Mancha, pero el tiempo frustró nuestro intento.

En enero, un accidente de esquí me dejó con una lesión en talón de Aquiles, y en consecuencia no pude correr, esquiar o surfear con vela durante más de seis meses.

Como un recurso para motivarme en cuanto a mantenerme en forma, me dediqué a entrenar para la natación con piernas que es parte del Triatlón de Londres. Holly y Sam completaron las tres etapas de la carrera, así que todos nos divertimos en grande.

Soy famoso por estar en busca de desafíos que nos ayuden a presionarnos más duro y eso incluye la parte física. Pero hacer cambios pequeños puede ser aun más útil en el largo plazo.

La siguiente vez que tenga que sentarse a contestar una montaña de correos electrónicos y solicitudes en un domingo en la mañana, piense si no sería mejor salir primero a correr, nadar o andar en bicicleta para refrescar el cuerpo y la mente.

Richard Branson
fuente: Portafolio