Durante la Expomanagement 2005 realizada en México, el reputado gurú fue sometido a un interesante ronda de preguntas por parte del público. Aquí un resumen.

¿Cuál es la clave para ser un CEO exitoso?
No lo sé con exactitud, pero se debe de necesitar menos para ser un CEO exitoso que lo que se necesita para ser un científico exitoso. Los negocios son muy simples. Las personas que intentan hacerlos complejos sólo consiguen salir heridas. La gente siempre sobrestima la complejidad de los negocios. No es una ciencia aeroespacial. Hemos elegido una de las profesiones más simples del mundo. La mayor parte de las empresas globales tienen tres o cuatro competidores críticos, y se sabe quiénes son y no hay muchas cosas que pueda hacer con un negocio. No es como si eligiera entre dos mil opciones. Yo opero con una creencia muy simple acerca de los negocios. Si hay seis de nosotros en un cuarto y todos contamos con idénticos hechos, en la mayor parte de los casos los seis llegaremos más o menos a la misma conclusión. El problema es que no tenemos la información igual. Cada uno consigue diferentes piezas. Los negocios no son enredados. Las complicaciones surgen cuando la gente carece de la información que necesita. Ahora, dicho esto, es obvio que un buen líder se rodea de gente valiosa. Si hay una clave, es ésa: equipos grandiosos compuestos por gente grandiosa. Así no hay nadie que pueda frenarte. Una vez que está la gente, todo se puede. Aunque haya una buena idea, sin gente no sirve para nada. La gente que maneja gente le debe todo a la gente. Yo divido a las personas en una organización en tres grupos. El 20 por ciento superior, son las personas excelentes, a las cuales recompenso. El 70 por ciento, en medio, son las personas a las cuales entusiasmo para que formen parte del 20 por ciento superior, porque creo que tienen el potencial. El 10 por ciento inferior, son las que no quiero que sigan estando en la organización y debo despedirlas. El mundo empresarial es como el futbol: el equipo que tiene los mejores, gana.

¿Y si la gente exitosa, el 20 por ciento superior, no está o no puede realizar el trabajo?
Siempre hay que tener alguien para sustituirlo. Si solo una persona es la única que puede realizar algo dentro de una organización, uno queda secuestrado, a merced de esa persona. Por esto yo solía tener dos o tres reemplazos para las personas claves. Uno siempre debe pensar en el próximo movimiento.

¿Incluso en una empresa millonaria?
Da lo mismo el tamaño de la empresa. Nadie puede ser insustituible. Pero es muy importante recordarle a tus empleados que son valiosos, felicitarlos cuando hacen las cosas bien. Ellos deben saberlo en el alma y en el bolsillo.

¿No es una amenaza para el gerente contar con gente tan talentosa?
Al contrario, no hay que olvidar que el líder depende de los demás para triunfar. Sólo serás tan bueno como tus subordinados, no puedes nada sin ellos. Además otra ventaja de contratar gente talentosa es que así nos aseguramos que las cosas cambien. La mentalidad del gerente de ayer era aceptar el compromiso y mantener las cosas ordenadas, lo cual tiende a producir complacencia. Los líderes del mañana, por otra parte, formulan problemas, los debaten, los resuelven. No temen ir contra la corriente actual porque saben que su presente es el mañana, y toman partido por una visión de lo que pueden llegar a ser los negocios.

¿Qué pasa con la relación de abajo hacia arriba con el jefe?
No hay que preocuparse con el jefe, basta con hacer lo que debes hacer. El resto se hace solo.

¿Obtener buenos resultados es suficiente para ser exitoso?
En un buen sistema, sí.

¿Dónde entran los valores y comportamientos?
Una buena empresa debe medir tanto los resultados como los comportamientos y valores. Teniendo en cuenta estos dos aspectos, se puede dividir a los empleados en cuatro grupos: 1) obtienen tanto resultados como valores; 2) no tienen resultados ni comportamientos aceptables, hay que echarlos; 3) no obtienen resultados pero tienen buenos comportamientos, hay que darles otra oportunidad; 4) obtienen resultados pero tienen comportamientos negativos, en ese caso se debe tener cuidado con estas personas. Por ejemplo, durante 1991 tuve que echar a cinco vicepresidentes justamente por esta ultima razón; obtenían resultados pero sus comportamientos no reflejaban valores, no eran integrales. En esa ocasión informamos a la organización las verdaderas razones de su despido, para que todos comprendieran la importancia de seguir la misma línea.

¿Cuál es su postura en cuanto a la carrera de las personas en una organización?
La clave es el crecimiento. Sólo si se da el crecimiento se puede subir dentro de una empresa. Pero nunca hay que ser víctimas, si no se puede crecer en una empresa habrá que cambiarse a otra. Las empresas generan oportunidades, pero tú controlas tu destino. Si no te sientes lleno, si no te diviertes, si no te gusta la gente con la cual trabajas, si no te motiva el trabajo que realizas y si no aprendes cosas nuevas, debes irte.

¿Cómo puede un líder motivar a los demás y venderles su “visión”?
Emocionando a los demás con sus ideas y creando un espíritu de éxito. Es muy importante celebrar continuamente, incluso convertir las pequeñas victorias y dar recompensas. Un buen director, también debe impregnar de realidad a sus subordinados. Permítame intentar describir lo que entendemos por realidad. Puede sonar simple, pero conseguir que cualquier organización o la gente vea el mundo como es y no como lo desean no es tan fácil. Tenemos que impregnar a los empleados con una actitud, con una atmósfera que les permita ver las cosas como son, enfrentar las situaciones reales ahora y no como desearían que fueran. El arte de dirigir se reduce a algo simple. Determinar y enfrentar la realidad acerca de la gente, situaciones, productos; luego, actuar con decisión y rapidez en esa realidad. Piense cuántas veces hemos postergado las cosas, confiando en que mejorarán. La mayor parte de los errores que hemos cometido han ocurrido por no estar dispuestos a enfrentarlos, viéndolos directamente en el espejo de la realidad, y luego tomando la acción correcta. De eso se trata la administración: definir y actuar. No confiar, no esperar el siguiente plan. No pensarlo dos veces, Ponerse a hacerlo. Hacerlo. Definirlo y hacerlo.

¿Cree que las empresas mexicanas tienen el potencial para acceder al mercado global?
Cualquier empresa, si tiene un producto o servicio que sirve, puede entrar a otros mercados. México cuenta con una gran ventaja: conoce mejor que nadie el mercado norteamericano.

* Jack Welch. Norteamericano. Ingresó a General Electric en 1960, con solo 25 años y se retiro siendo su presidente. Es considerado un "héroe" empresarial porque logró transformar a GE en la empresa más valiosa del mundo. Ocupa el puesto 8 en el ranking Thinkers 50, lista que releva a los pensadores de management más influyentes e innovadores.
fuente: Intermanagers México


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