Para los amantes de la historia edilicia esta noticia puede resultarle chocante, pero debemos reconocer que además de divertida es original, y porque no, también práctica. Se trata de un proyecto de Jan Vormann, que se fue con un grupo de artistas a un lugar cercano de Roma (Italia), llamado Bocchignano, a arreglar las paredes de los edificios antiguos. Pero como son artistas y no arqueólogos, no podían arreglarlo como todo el mundo y se les ocurrió que quedaría mejor si lo hacían con piezas de Lego. Las fotos son testigos de como quedó arreglada una parte de la historia arquitectónica italiana. Algunos exclamarán "Forza" y otros "Va fangulo", pero la polémica está abierta |