Un invento que parece tonto pero que tiene su importancia oculta. Además de servir para limpiarse los pies, es útil psicólogicamente. Veamos 1. Tuviste un día tremendo en la oficina, el tránsito era un caos y llegaste más tarde que de costumbre. Nada más gratificante que llegar a casa, pisar el felpudo y sentir que al menos algo ganaste. 2. Hiciste una cola de tres hora en el banco y cuando te estaba por tocar el turno se cae el sistema. Hiciste otra cola gigante para sacar entradas para el cine y de nuevo quedaste afuera. Llegás a tu casa, pisás el felpudo y sentís que al menos, en algo ganaste. 3. Si estás en la moda K (de las maratones no de política), nada mejor que ver el felpudo al llegar a casa para que dé la impresión de que has ganado |