Señor... Concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar... el coraje para cambiar aquellas cosas que no puedo aceptar... y la sabiduría para esquivar a todos aquellos que intentan colmarme la paciencia.
Señor... Concédeme la tranquilidad para escuchar cada tontería de la que me vengan a hablar... cada sugerencia pavota que me vengan a hacer... y cada creativa manera de venir a fastidiar.
Señor... Ayúdame a dar el 100% de mi trabajo, pero de esta forma: - 12% el lunes - 23% el martes - 40% el miércoles - 20% el jueves - 5% el viernes
Finalmente Señor... Ayúdame a recordar que, cuando estoy teniendo un mal día con alguien y parezca que la gente se ha puesto de acuerdo para fastidiar, recuérdame que se requieren 42 músculos para sonreír y sólo 4 músculos para extender mi dedo y decirles que se vayan a fastidiar a otro lado. |