Cuando una catástrofe ocurrió ya no es posible cambiar lo que pasó. Hay que concentrarse en evitar que suceda  nuevamente o que no se cometan los mismos errores. Es imposible lograr una vacuna contra las equivocaciones. La duda desaparecerá recién cuando ocurra la siguiente. Hoy que, una devastadora crisis asola Europa, lo peor que puede suceder es no haber aprendido las lecciones que jamás se deben olvidar.

Catástrofes financieras. El interés en los créditos es una espada de Damocles sobre la economía. Mientras que la tasa es fija nadie tiene sus ingresos asegurados. En el pasado,  la oxidación -impuesto al dinero Más >