Teniendo en cuenta que, en las estadísticas norteamericanas, eso ocurre en el 50 % de los casos y que mucha gente afronta su tercer o cuarto matrimonio con el mismo optimismo con el que se casó por primera vez, resulta crucial saber cuáles son las causas del fracaso matrimonial.

¿Habrá tres, cuatro causas relevantes? ¿Serán equivalentes a las "causales de divorcio" del Código Civil?

De ninguna manera. Según Frolick, existen, por lo menos, diez teorías. Y cada una de ellas genera la identificación de muchas personas que se divorcian:

1 -Desorden afectivo. El divorcio es causado por la incapacidad de las partes de separar de su relación matrimonial  algunos aspectos irresueltos en su infancia. Se trata de una expectativa irracional, pero lleva, en la práctica, a creer que mamá y papá hacian todas las cosas mejor que el esposo o la esposa.

2 – El llamado del Príncipe Azul. Según el poeta W.H. Auden, la gente se divorcia cuando descubre, en pleno shock, que se han casado con un ser humano común y silvestre y no con un amante mitológico.

3 – Anomia urbana. Hay una tendencia mundial a afirmar que la urbanización debilita y destruye los lazos familiares. La alienación y el anonimato de cada individuo aumenta las posibilidades de que se rompan los compromisos de largo plazo.

4 – La mirada normativa. El divorcio constituye el precio de la duramente ganada libertad para elegir con quién se asocia uno en cada momento de su vida. Es, desde esta perspectiva, un acto saludable de crecimiento.

5 – Re-ingeniería biológica de la mujer. El investigador T.D. Kemper sostiene que el aumento de la testosterona (T) en las mujeres puede ser responsable de muchos divorcios. Históricamente, los hombres tenían diez veces más testosterona que las mujeres y ello es relevante porque esa hormona estimula el comportamiento sexual activo-agresivo. El mayor poder social de la mujer tiene un efecto expansivo en los niveles de testosterona. En la medida en que más mujeres se convierten en directoras de sus empresas y negocios, hay más hombres que se encuentran ante la alternativa de someterse o tratar de dominar, pero con menos posibilidades de éxito que en el pasado. El autor va más lejos aún y, temerariamente, afirma que, en este juego, tanto los hombres como las mujeres están buscando una esposa (entendida en el marco del rol tradicional). Y concluye: una causa de divorcio es que ninguna de las partes quiere someterse a ser "la esposa", en términos tradicionales.

6 – Plaga social. El divorcio sería como el mal tiempo: es un fenómeno natural,  impredecible, inexplicable. Igual que se hace con las cuestiones del tiempo, uno aprovecha cuando hay sol para estar afuera y disfrutar, pero trata de protegerse frente a la tormenta.

7 – El poder del Estado. De acuerdo a lo que plantea Michel Foucault, desde el Siglo de las Luces en adelante, el Estado ha expandido su jurisdicción a dominios que antes eran privados. A través de su plantel de burócratas, expertos y comentaristas, ha logrado colonizar el sexo y la familia, haciéndolos objeto de leyes y reglamentos, supervisión, comentario y control. El síndrome de "casamiento/divorcio" estaría directamente promovido por estos expertos en el marco del ejercicio de su poder social.

8 – Incompatibilidad estructural. De acuerdo al planteo que formula John Money, experto investigador sexual de la Universidad John Hopkins, nada menos que el 80% (¡ochenta por ciento!) de las parejas están básicamente disconformes con el otro, dado que son estructural y emocionalmente incompatibles. En ese marco, el real compromiso entre los cónyuges es imposible. Cada persona tiene un exclusivo "set" de necesidades sexuales, emocionales y de hábitos y esas necesidades, simplemente, no pueden cambiar. Encontrar a la persona adecuada es tan difícil como encontrar una aguja en un pajar.

9 – Deconstrucción post-moderna de roles. Según Friedrich Nietzsche, Jacques Derrida y otros, el "hombre" está muerto. No existe una "naturaleza humana" en el sentido de un nivel básico que todos compartimos. Toda la estructura social es arbitraria. No hay nada "objetivamente cierto", de manera que actuamos roles sociales que sabemos que son artificiales.

10 – Crítica feminista. De acuerdo a  Shalamith Firestone y otros,  el divorcio es la última fase de una revolución. El matrimonio es una institución patriarcal creada para dominar y sojuzgar a la mujer y será finalmente abolido para reemplazarlo por relaciones libres basadas en la igualdad.

11 – La Culpa. Ultima en la enumeración, pero no por ello menos importante, es la teoría según la cual uno de los cónyuges, o ambos, ha sido culpable de la separación.

Las explicaciones identificadas como 1, 2, 3, 4, 10 y 11 darían la posibilidad de una revisión, en cada caso concreto, para evitar la separación. En cambio, las que están identificadas con los números 5, 6, 7, 8, y 9 serían fatales: su cumplimiento sería "natural", más allá de la voluntad de las partes por evitar el divorcio. Se podría decir que "está en la propia naturaleza" la imposibilidad de continuar el vínculo.

¿Y Ud. qué piensa? ¿Y su pareja?

Desde nuestra perspectiva, el matrimonio es un viaje que se debe encarar con la vocación de que sea para toda la vida. Por lo tanto, conocer la manera cómo lo encara cada uno puede ser determinante a la hora de las dificultades.

Hay quienes, frente al primer escollo, el primer síntoma de aburrimiento o la primera falta del otro, deciden irreversiblemente terminar con el matrimonio.

Otros, por el contrario, se niegan a aceptar que un matrimonio está definitivamente desquiciado y que, para que no se resienta la calidad de vida, se requiere la voluntad de dos.

Es probable que detrás de cada una de esas actitudes exista, consciente o inconscientemente, una concepción de lo que el matrimonio debe ser: en definitiva, si es "natural" que se termine o si lo que se considera "natural" es que perdure. Probablemente ni una cosa ni la otra sean "naturales".

Pero, de la manera de verlo de cada uno, va a desprenderse también su voluntad de luchar para que un matrimonio perdure, o para colaborar a fin de que finalice de la mejor manera.

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