La inteligencia práctica complementa a la teórica. Usted tiene un montón de manzanas a dividir en dos grupos iguales. Si busca exactitud, separa una manzana para cada lado, si desea un resultado aproximado las divide a ojo, usando su inteligencia práctica. En la teoría un pensamiento elaborado precede a la acción, en la práctica se reacciona con el cuerpo. Ambas respuestas son inteligentes.

La intuición racional
Es la que anticipa mentalmente la respuesta, reflexionando ante los hechos, definiendo los pasos que se deben dar y previendo los resultados. En la evolución de hombre primitivo a hombre moderno – del homo faber al homo sapiens- o de niño a adulto, hay siempre una  mentalidad que se pone en juego.

La mentalidad racional  se aleja del pensamiento mágico y  es permeable a la experiencia, ya que se formó en contacto con la naturaleza. Al atenerse al hecho – participio pasado del verbo hacer-, introduce una filosofía de objetividad al aceptar que la naturaleza tiene leyes sobre las que puede actuar para satisfacer sus deseos.

Mirar a través conceptos
Los conceptos son como eran los utensillos para el hombre primitivo. Detienen la acción inmediata de la inteligencia práctica, proyectan los datos en la mente -a diferencia del animal que necesita verlos juntos- y crean ideas según el interés que lo guía. Así para alcanzar un objeto muy alto la inteligencia teórica hace un rodeo por conceptos: el objeto, su altura, y la forma de acceso.

Gracias al lenguaje los une, los organiza en una red  y los  enlaza en la memoria. Allí encuentra soluciones tipo que elige –como usar la escalera-. La inteligencia práctica, en cambio, encuentra la solución de manera espontánea.

El esquema dinámico
Un esquema dinámico que organiza la búsqueda y la conecta con la imaginación, dirige la invención y se proyecta hacia el futuro. El esquema atrae los conceptos, la imaginación los dirige. Pero pensar por conceptos  – formados por los principios lógicos de identidad, no contradicción y tercero excluido-,  es cerrar la percepción a otros paradigmas  desde los cuales se puede observar la realidad.

Y …   Así cuando la teoría descartaba la redondez de la tierra Colón se lanzó a los mares sin saber por qué,  intuyendo que podía descubrir algo importante.

El teórico Marx pronosticó la caída del capitalismo por la lucha de clases, el práctico Taylor lo salvó estudiando los tiempos y movimientos del obrero frente a la máquina. Y ante la parálisis por la crisis  de 1930  Keynes propuso no hacer la plancha e intervenir ya que  ahora vivimos y a largo plazo estaremos muertos. Y mientras la hipótesis teórica de Bush era el escudo misilístico un terrorista práctico derribó  las torres gemelas. Y aunque los teóricos inventan fórmulas para ganar al fútbol, Maradona maravilló al mundo con el prodigio de sus piernas. Y si los científicos trabajan de día es durante la noche cuando la magia del inconsciente inventa las soluciones. Y la tecnología se aleja del sentido común como demuestra el reciente tsunami financiero. Y la ilusión teórica del estudio  se desvanece cuando Bill Gates abandona la aburrida universidad para crear Microsoft. Y en tanto se espera a los salvadores otros ingresan Fábricas de ideas  para aprender a inventar su propio futuro. Y mientras los gurúes financieros llevan al desastre al capitalismo Yunus hace milagros prestando el dinero a los pobres. Y …

Se buscan salvadores.
Hay  una falla estructural del  sistema político- educativo. Antes el saber era la cultura del qué y el cómo decir. Hoy saber es entender el qué y cómo se debe hacer. La techne, el misterio del arte, al nacer la tecnología se mezcló con el logos del conocimiento para  inventar con un fin concreto. Hoy el saber es un capital que demanda que la creatividad y la gestión privilegien el rendimiento al monto, ya que no se pueden comer los ladrillos.

Administrar es conseguir que se hagan las cosas y política  el arte de fijar objetivos. Finlandia en los últimos 20 años dio un gran ejemplo de complementación de la inteligencia teórica con la inteligencia práctica. Invirtió en su sistema educativo para lograr la ansiada igualdad de oportunidades. Así logró que su economía agraria se convierta en una economía del conocimiento. Tarja Jalonen,  su actual presidente, define el secreto con 3 palabras: educación, educación y educación.

Dr. Horacio Krell. CEO de Ilvem, Contador Público y Licenciado en Administración de empresas (UBA).  horaciokrell@ilvem.com


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