El presidente mundial de Starbucks, Howard Schultz, ofrece sus consejos a emprendedores y a personas que están a punto de convertirse en presidentes de compañías. Un buen jefe, dice, tiene que ser antes que cualquier cosa, humano y tener capacidad de construir afectos viscerales.

En 1985 Howard Schultz fue jefe, en “Il Giordali”, un café recién inaugurado. Allí entendió que era responsable por algo más que él mismo, “la gente se apoyaba en mi”, señaló en una entrevista que le hiciera Adam Bryant del periódico New York Times.

En esa entrevista Schultz recordó que en ese momento escribió un memo en el que sostenía que la empresa se debería construir sobre valores y principios, y que estos debían ser tan importantes como el posicionamiento de la marca o el producto que estaban vendiendo. Ese dogma aún sigue vigente en Starbucks.

“Yo crecí en Brooklyn, mis sueños estaban más allá de mi condición. Quería construir una compañía diferente, en la que mi padre nunca tuvo la oportunidad de trabajar. La idea llegó de ver de primera mano, que si no eras una persona muy educada o con mucho éxito, el ambiente laboral no te trataría con respeto”, explica.

Para el presidente de Starbucks, los nuevos negocios se basan en la copia de modelos, y las personas olvidan que las compañías tienen memoria. Cuenta que muchas veces las personas van por la calle y le dicen: “admiro la cultura de Starbucks, ¿puedes ir a mi empresa y dar una charla para que todo se apropien de eso?”, no es tan fácil, asevera, porque no se trata de dar una charla, sino de todo lo que hay detrás de una cultura: las decisiones, el marco en que se ha establecido la empresa, la historia.

Consejos para emprendedores:
1. Todo importa: “A un emprendedor que está en el proceso de crear una compañía le diría que todo importa. Tienes que entregar decisiones, valores y recuerdos en una organización. De alguna forma uno está creando una casa, y tiene que ir construyéndola hasta que esté lista”, dice.

Muchos emprendedores cometen el error de centrarse en cosas que deben importar en el futuro, y se olvidan que lo importante es que las bases que se crean en el nacimiento de la empresa sean fuertes.

Respecto a eso Schultz asegurá que cree firmemente en las áreas de recursos humanos, y que es precisamente eso lo último que muchos emprendedores tienen en cuenta. El marketing y la producción son importantes, pero los recursos humanos son mucho más importantes y pocas veces tienen una asiento en las juntas directivas, eso es un gran error, explica.

2. Jamás ponerse por encima de nadie, ni exigirle a las personas aquellas cosas que uno nunca se exigiría a si mismo.

3. Contratar grandes pensadores, personas con ideas y el coraje para decir que tienen esas ideas y que buscan materializarlas. Personas que se atrevan a desafiar el Status Quo. “Yo contrato esas personas. Siempre le digo a mis empleados que no tienen que llegar a la compañía y batear un home run, porque ellos están ahí porque varias personas y yo creemos en ellos y en lo que pueden aportar a la compañía. Así que no tienen que llegar aquí y probar nada de inmediato”, afirma.

4. Los primeros 30 ó 60 días de una persona en la compañía son los más importantes. “Alguien que no adopte la cultura de Starbucks seguramente no tendrá los resultados que esperamos. Durante este lapso paso más tiempo con ellos, para que entiendan la tradición y la herencia que significa Starbucks”.

“Si uno no ama desmedidamente lo que hace, si no tiene pasión y entusiasmo no va a tener éxito cuando golpee algún obstáculo. Yo quiero ver emoción. Estamos en un negocio emocional, y necesito rodearme que gente que entienda que estamos en un negocio emocional y que sienta un afecto visceral por él”, agrega.

Consejos para los que están a punto de convertirse en presidentes:
1. Pocas personas, sea que hayan tenido este tipo de cargos antes o no, se creen que están calificados para hacer el trabajo que deben hacer. Seguramente estas personas no lo dirán, pero es cierto, dice Schultz. Todos tienen un grado de inseguridad, pero eso es una fortaleza y no una debilidad. El secreto está en saber cómo usarla, agrega.

2. Un gran líder y un gran CEO, sabe cuándo mostrar debilidad, porque eso hará que la gente se sienta más cercana, lo sienta más humano. Pero para mostrarse vulnerable hay que estar seguro que las personas a tu alrededor no van a usar eso en tu contra, dice. Uno tiene que confiar en la gente y lograr que la gente confíe en uno.

“La habilidad de tener conversaciones abiertas y honestas con tu grupo de trabajo, sobre las preocupaciones que tienes, los miedos y las oportunidades, es el balance que cualquier persona necesita para tener éxito”, concluye.

fuente: Dinero


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