Si usted realiza un trabajo en forma impecable, ese trabajo ya será suyo por siempre.

Si disfruta lo que está haciendo, lo más probable es que esté haciéndolo mal.

No hay jefe en el universo que conserve un empleado que siempre tiene razón.

Una palmada en la espalda está a unos centímetros de un shot de cul.

Cuando se vaya tarde del trabajo, nadie se dará cuenta. Cuando se retire antes de tiempo, se encontrará con su jefe en el estacionamiento.

Nunca, pero nunca, el teléfono sonará cuando usted no tiene nada que hacer.

Es infalible: Usted siempre estará haciendo algo banal cuando su jefe llegue de improviso a su escritorio.

La legibilidad de una copia es inversamente proporcional a su importancia.

Cuando los superiores hablan de mejorar la productividad, obviamente no se refieren a ellos mismos.

Cuando se levante para que lo tomen en serio, habrá alguien que ocupará su asiento.

Cualquier acción que no tenga una explicación lógica, será considerada política de la empresa.

A mayor longitud del título del puesto, menor será la importancia del trabajo.


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