Un joven guapo, con un cuerpo escultural, estaba desesperado pues acababa de terminar los estudios, no tenía trabajo ni dinero y necesitaba pagar el alquiler, la factura del celular, la nafta, los anabólicos, etc.
La desesperación lo llevó a implementar un programa para ganar dinero rápidamente y puso un cartel en la puerta de su casa, bien grande, que decía:
En la cama: $ 100
En el sofá: $  50
En el suelo: $ 25

En eso pasó una viejecita y se puso a leer con atención el cartel; ya agitada y ardiente se fue corriendo a su casa, "rompió el chanchito", se puso a contar el dinero y sin perder más tiempo, volvió directo al departamento del joven y tocó su puerta.
Al ver a la viejita, el joven se quedó un tanto afligido, pero sabía que necesitaba el dinero. Hizo pasar a la señora, y recibió las monedas, las contó y notó que había $ 100.
Entonces le dijo:

- ¿Así que la viejita pícara quiere cama, eh?

Sonriendo, la viejita le respondió

- No seas boludo, pibe. Soy vieja pero no imbécil… ¡¡¡QUiero cuatro veces en el suelo!!!


Notas relacionadas:

  1. Millonarios, pero modestos
  2. Gonzalo Alonso dejó Google pero sigue ligado al negocio

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Sin votos aún)
Loading ... Loading ...